Es hora de que nos mostremos como los seres libres y soberanos que somos en nuestra esencia, como nos recuerda la Luna de Leo

Queridos,

Es hora de que nos mostremos como los seres libres y soberanos que somos en nuestra esencia, como nos recuerda la Luna de Leo.

Esta Luna, junto con el Stellium de Acuario formado por el Sol, Mercurio, Venus, Marte y Plutón, nos introduce en los mundos del alma, al intensificar la energía de Acuario de libertad, flexibilidad mental y adaptabilidad al cambio que estamos creando y en el que estamos entrando gradualmente. Sin miedo, expresamos nuestro ser y nuestra alma con todo, porque este nuevo ciclo representa la recuperación de la luz, la expresión del alma y la expansión ilimitada.

Como almas ascendentes, ahora nos iniciamos en un nuevo nivel de consciencia, al encarnar más amor, sabiduría y poder, atributos de Dios que han habitado en nosotros desde el día de nuestra separación de la Fuente y que estamos recordando gradualmente en nuestro camino hacia la recuperación de nuestra autoridad para modelar nuestra vida según nuestros deseos.

Mercurio en conjunción con Venus en Acuario simboliza la transformación mental de la separación a la unidad que estamos atravesando.

Porque sin un cambio en la mente, no puede tener lugar ninguna encarnación de verdades superiores, como enfatizan repetidamente nuestros guías espirituales.

Este proceso de liberación mental, de comunicación iluminada, de creatividad a través de la conexión del alma y de libertad de la tercera frecuencia de febrero, nos recuerda el poder de convertirnos en transformadores, en nuestro pensamiento y en nuestros hábitos.

Permitimos más amor y nuevas conexiones con nosotros mismos y disolvemos lo que obstaculiza esta comunicación natural con el Todo-Uno: la rigidez de la mente.

Es esencial volverse más flexible, encontrar nuevas formas de recibir sabiduría de los mundos divinos, disolver viejas verdades y patrones y prepararnos para vivir no en el intelecto, sino en el alma, de manera simultánea, no lineal.

Este proceso implica tomar conciencia de todos los hábitos y patrones que nos impiden asumir el liderazgo sobre nuestro cuerpo y nuestra experiencia de vida.

Una fase que también requiere paciencia, determinación y la confianza necesaria para reconocer que todo ocurre en el momento divino, no en el nuestro. Porque no se trata solo de nosotros, sino del todo, como nos recuerda el eje Acuario-León.

Este lleno de Luna en Leo también nos enseña el poder de la quietud y la paciencia para crear en el momento adecuado, sobre todo desde un estado de ser adecuado, no por impulsividad. No se trata de acelerar el proceso, sino de acción enfocada.

Febrero es, junto con agosto, uno de los meses más intensos y llenos de energía.

Este año, agosto será único, porque el Fuego ya domina el cielo.

Es un mes de preparación, energética, emocional y físicamente.

Nos invita a desatar todos los lazos de forma gradual y paciente y a atravesar la puerta hacia nuestro nuevo destino.

Neptuno ya se encuentra en Aries, Saturno lo seguirá el día 13, y comenzamos febrero con una Luna llena de fuego a 13 grados.

Este mes nos pide que tomemos la iniciativa, que nos alineemos y que hagamos realidad todos nuestros nuevos proyectos y metas a través de la acción consciente.

Es astrológica y energéticamente intenso y puede ser un desafío para muchos que aún posponen el paso hacia lo nuevo.

El eje Acuario-León también nos recuerda la importancia de sanar los patrones de auto-sacrificio y crear un equilibrio entre el yo y el todo.

Muchos a menudo se entregan por completo, se vacían, se convierten en esclavos emocionales, no se permiten recibir y caen en la polarización, a pesar de que su intención es buena.

Se pierden en el exceso de dar. El equilibrio requiere saber cuándo dar y cuándo recuperarse y recibir para poder volver a dar.

Muchos de vosotros ya habéis llegado a lo Nuevo, mientras que otros están encarnando su verdadera identidad.

Porque precisamente este mes se trata de dejar ir nuestra antigua identidad egocéntrica mientras encarnamos esencias superiores de nuestro ser divino.

La liberación planetaria comienza con la liberación individual de todo lo que nos ata a nuestro antiguo yo y a nuestra antigua realidad.

Al liberarnos cada vez más de lo que no somos, encarnamos nuestra divinidad y poder. Nos centramos en el crecimiento y la multiplicación, como nos enseña la era de Acuario, disolvemos todos los patrones de sacrificio y desplegamos nuestro potencial como creadores.

La multiplicación es la fuerza de la co-creación iluminada. Comienza cuando alcanzamos los niveles monádicos y absorbemos más luz, sabiduría y poder para multiplicar lo previamente creado. Esto puede ser abundancia, más amor, paz o cualquier otra cosa que necesitemos para nosotros mismos o para nuestra realidad.


Porque la luz de Dios sostiene y expande todo, si nos conectamos con ella y la dejamos actuar a través de nosotros.

En este nuevo ciclo planetario se trata de la encarnación de la fuerza. La fuerza no es violencia, sino autenticidad, coherencia y la armonía del corazón y la mente.

Aceptamos nuestra vulnerabilidad como un regalo, para sentir a los demás y ayudarles a desarrollar todo su potencial. Al mismo tiempo, establecemos siempre límites saludables que nos mantienen en equilibrio y preservan nuestro estado armonioso de ser.

Ya estamos recorriendo el camino que hemos estado recorriendo durante muchas vidas, porque este no fue un cambio único. Muchos de ustedes se han reencarnado una y otra vez y han sido faros de luz para otros y para el planeta, hasta que todos estuvimos listos para salir de la sombra.

Esta nueva victoria de la luz es vuestra. Alegraos mientras continuáis sembrando y recibiendo todas las bendiciones que habéis sembrado.

Con amor infinito,

Natalia Alba

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Exorcista y Terapeuta Esenia
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