
«YA NO ME BUSQUES MÁS HIJO»
Historia basada en hechos reales
El amor de una madre suele ser el amor más incondicional, honesto y puro, la siguiente historia se basa en hechos completamente verídicos:
Rubén despierta hijo no vas a llegar al trabajo, Rubén ya te hice tu desayuno como tanto te gusta, noooo Rubén como te vas a llevar esa camisa sin planchar.

«Ojalá un día de éstos me pueda ir para siempre de mi casa, para así dejar de escuchar a mi madre, Rubén esto Rubén lo otro ya basta que mal me cae mi mamá.
Lo anterior lo vivía y lo pensaba a diario hasta que en una ocasión cuando regresaba del trabajo, pasé por una funeraria y logré ver que ahí se encontraba un amigo, así que me acerqué a preguntarle si se encontraba bien.
Mi amigo me respondió con lágrimas en los ojos – Me siento muy mal, porque fui muy malo con mi mamá, siempre fui muy grosero y ahora que ella ha fallecido, quisiera poder abrazarla, ver su mirada y decirle cuanto la amo, pero ya no es posible, así que si tu mamá aun vive demuéstrale cuanto la amas-
Después de estas palabras de mi amigo, comencé a reflexionar puesto que por la mañana, antes de irme al trabajo, mi mamá me había pedido que me quedara con ella ya que se sentía mal de salud pero yo asumí que se trataba de un chantaje de ella.
Apresure mi caminar para llegar pronto a casa y así poder cenar con mi madre, una vez que entre a mi domicilio comencé a llamarla para que nos sentáramos en el comedor, después de varios llamados ella no me respondía, así que pensé que estaba molesta conmigo y decidí cenar solo, después de unos instantes me sentí incómodo y preferí ir a buscarla a su habitación, abrí la puerta y comencé a pronunciar un discurso de arrepentimiento, después de unos minutos al no recibir respuesta alguna de ella, descubrí que mi mamá había fallecido.
En ese preciso momento todo se me derrumbo al grado de quererme quitar la vida por el profundo arrepentimiento que inundó mi ser.
Debo reconocer que a partir de la muerte de mi madre quizás enloquecí puesto que busque comunicarme con ella durante 6 años, al grado de consultar chamanes, brujos, adivinos, santeros, satánicos y hasta lo que no se imaginan, era tanta mi obsesión por comunicarme con mi madre para pedirle perdón que no me importaba cuanto gastaba o lo que arriesgaba.
Sin embargo ninguno de ellos me había podido ayudar hasta que en una ocasión un brujo me dijo que si iba a un cementerio a la media noche y pronunciaba una extraña oración lograría encontrarme con mi madre.
Yo no dude ni un solo segundo en hacerlo así que me adentre al Panteón a la hora precisa y justo cuando comenzaba a pronunciar aquella misteriosa oración, comenzó a correr un aire helado que incluso me paralizó mi cuello, de momento logré ver como la silueta de una mujer se acercó a mí, ella me hablo y fue ahí que me di cuenta que se trataba de mi madre
- Hijo no sufras más, ya no puedes hacer nada, déjame descansar en paz, ya no me busques más hijo, el amor que no pudiste demostrarme en vida ahora ya es demasiado tarde para que me lo entregues, te perdono, cuidate mucho hijo-
Después de estas palabras aquella silueta se difumino y quizás lo que tanto busqué por seis años lo logré encontrar, aunque debo aceptar que hasta hoy en día me siento muy culpable por haber sido un hijo que no valoró el amor de su madre.!
Debe estar conectado para enviar un comentario.