Volaba por encima de la Tierra a la altura de lo que sería un polo, se distinguía perfecto un gran agujero. Al pasar por encima de éste una leve succión me llevo al interior. Regularmente esta entrada al centro de la tierra está MUY MUY custodiada, no se permite ni siquiera estar a cierta distancia […] […]
a través de Un viaje a la tierra Intraterrena.- — Humanidad Krística
