Reconocer al otro(a) y comprender que nos complementamos en la temporalidad de nuestras circunstancias, es fundamental e ineludible. El saludo, en sus expresiones, debe mostrar lo vital de lo que somos, reconocer lo que son los otros en la diversidad y universalidad, para buscar armonía desde el individuo y el colectivo en equilibrio, equidad y […]
a través de Yo soy otro tú y tú eres otro yo. — Estrella del Amanecer
