El Avatar entre el juego virtual y la experiencia real

El Avatar: entre el juego virtual y la experiencia real

El Avatar: entre el juego virtual y la experiencia real


El 29 de marzo de 2005, Sanat Kumara
anunció el final del juego de la dualidad. Las almas
asumieron la  encarnación  como una experiencia, pero cada vez que se
encarnaban estaban más encantadas con el juego y subsiguientemente más y más
atrapados por él. El avatar es un mensajero que llega al planeta y
recopila en sí mismo la sabiduría para luego transmitirla. La fuerza de su
energía-pensamiento es tan poderosa y elevada que podrá alimentar y
liberar  a millones de mentes diseminadas en el planeta. Lo hará con la
intensidad de su amor y de su conocimiento. Es un maestro de la Hermandad
Blanca, es un guía de las energíaspensamientos, es un sembrador.

 

El acercamiento. (1)

Una personalidad es una fusión de tres fuerzas mayores
y su subordinación a los impactos de la energía del alma. El impacto tiene
lugar en tres etapas distintas, o “tres movimientos impulsivos”. El juego de la
dualidad se da entre el alma y la personalidad (usuario y servidor).

En estos tres impactos:

  1. el
    Toque de Apropiación en el plano físico,
  2. el
    Toque de Aceptación en el plano astral,
  3. el
    Toque de Iluminación en el plano mental,

se resume en forma clara y concisa la actitud que
adopta el alma hacia su instrumento que se prepara en forma acelerada.

Existe un punto peculiarmente interesante, que quizás
pueda esclarecerse. Dios o cualquier palabra que emplee para designar al
Originador de todo cuanto existe, reproduce constantemente para Su pueblo estos
dramáticos acercamientos. Al hacerlo y a medida que transcurre la historia
deben surgir y han surgido ine­vitablemente dos grandes tipos de Avatares.
Existen ante todo, Aquellos que personifican en Sí Mismos los grandes
acercamien­tos del alma. Existirán (les pido que observen el cambio operado en
el tiempo del verbo) Quienes personificarán acercamientos humanos o actividades
análogas a las que realiza la personalidad en los acercamientos del alma. Éstos
son denominados en términos esotéricos, “los Avatares de descendencia logoica
en el Sendero radiante de…” y “los Avatares de descendencia divina en el Ca­mino
de Reivindicación”. No puedo traducir con más claridad estos términos, ni
encuentro palabras adecuadas que califiquen el sendero radiante.

En el Camino de los Acercamientos descendentes, el
Buddha, desde y en el plano mental, personificó en Sí Mismo la ilumina­ción
resplandeciente, resultado de un raro acontecimiento -el Toque Cósmico. Desafié
a los pueblos a hollar el Sendero de Luz, del cual el conocimiento y la
sabiduría son dos de sus aspectos. Cuando ambos se relacionan producen luz. Por
lo tanto, en forma curiosa y esotérica el Buddha personificó en Sí Mismo la
fuerza y la actividad del tercer rayo, tercer aspecto de la divinidad -el
divino principio cósmico de la Inteligencia que al fusionarse con & rayo de
nuestro sistema solar (el rayo del Amor), el Buddha expresó perfectamente la
significación de la luz en la materia, el principio inteligencia, tal como se
halla en la forma, y fue el Avatar que contuvo en Sí Mismo las simientes
maduras del an­terior sistema solar. No debe olvidarse que nuestro actual
sistema solar, tal como se describe en el Tratado sobre Fuego Cósmico, es
el segundo de una serie de tres.

Luego vino el siguiente gran Avatar, el Cristo, el
Cual abar­cando en Sí Mismo toda la sabiduría y la luz -que obtuvo el Buddha (y
en sentido oculto y espiritual había obtenido la plena iluminación) en el
Camino del Acercamiento descendente- per­sonificó también la incluyente paz
proveniente del Toque de la, Divina Aceptación. El Cristo encarnó la
fuerza de sumisión y llevó el Acercamiento divino al plano astral, el plano del
sentimiento.

De esta manera, estos dos grandes Hijos de Dios han
esta­blecido dos principales estaciones de energía y dos centrales de luz, y
han facilitado grandemente el descenso de la vida divina a la
manifestación. El Camino está ya abierto, para que el ascenso de los
hijos de los hombres sea posible. Alrededor de las dos ideas del descenso
divino y el correspondiente ascenso humano, debe erigirse la nueva religión.

Centros de fuerza se han establecido debido al trabajo
reali­zado por los diversos Salvadores Mundiales. A medida que transcurre el
tiempo, la humanidad debe hacer contacto con dichos cen­tros de fuerza,
repitiendo individualmente (en pequeña escala) los acercamientos cósmicos o
toques de divinidad, dramáticamente dirigidos por los Avatares cósmicos,
el Buddha y el Cristo. El Cristo, debido a que es el Primer
Iniciador, Se ha acercado más a la humanidad porque enfocó la energía divina en
el plano astral, mediante Su divina aceptación.

Estos dos centros de fuerza, desde cierto punto de
vista, cons­tituyen los Templos de la Iniciación, a través de los cuales todos
los discípulos deben pasar. Este acontecimiento será el tema de la nueva
religión venidera.

Durante la época Lemuriana el género humano penetró en
dichos Templos en el gran Acercamiento Cósmico de Apropiación. En la
época Atlante penetraron algunos de los hijos de los hom­bres más avanzados y
muchos más penetrarán en un futuro inmediato, mientras que un determinado
número será elevado a la inmortalidad; pero para una gran mayoría, desde el
punto de vista de la raza, la futura iniciación consistirá en penetrar en vez
de ser elevada. No me refiero aquí a las denominadas cinco iniciaciones
mayores, sino a ciertos acontecimientos grupales que son, predominantemente, de
carácter cósmico. Las iniciaciones mayores, meta del esfuerzo humano, son de
naturaleza individual y constituyen, por así decirlo, un período preparatorio
de expan­siones de conciencia. Hubo, si puedo expresarlo así, siete pasos o
acercamientos en la vida de Dios, en los reinos subhumanos ante­riores al Acercamiento
de Apropiación,
cuando la humanidad se individualizó. Existen como bien
sabemos cinco iniciaciones para los discípulos mundiales, las cuales son pasos
hacia el Acerca­miento de Aceptación, que será posible dar en nuestro
planeta an­tes de mucho tiempo. Después de haber dado los siete y los cinco
pasos, deben darse tres más, antes de ser posible, en un futuro muy distante,
obtener el Acercamiento cósmico de Iluminación. De esta manera la
humanidad penetra en el Atrio externo del amor de Dios, pasa al Lugar Sagrado y
se eleva al Lugar Secreto del Altísimo.

Más adelante aparecerá el Avatar que encarnará
en Sí Mismo toda la iluminación del Buddha y todo el disciplinado amor del
Cristo. También personificará la energía que produjo el Acercamiento de
Apropiación,
y cuando Él aparezca tendrá lugar la gran apropiación, por
parte de la humanidad, de su reconocida divini­dad y se establecerá sobre la
tierra una central de luz y poder que permitirá exteriorizar los Misterios de
la Iniciación. Este acercamiento es la causa de las perturbaciones actuales,
pues el Avatar ya está en camino.

Mucho de lo que antecede significará muy poco para
quienes no están todavía en el sendero del discipulado aceptado. Aquí nos
ocupamos de algunos de los principales misterios, pero un mis­terio sólo se
mantiene como tal, cuando prevalecen la ignorancia y la incredulidad. No existe
misterio donde hay conocimiento y fe. El advenimiento del Avatar, quien
fusionará en Sí Mismo los tres principios de la divinidad, es un acontecimiento
futuro inevitable y, cuando aparezca, “la luz que siempre ha existido será
vista, el amor que nunca cesa se comprenderá y vendrá a la exis­tencia el
fulgor profundamente oculto”. Entonces tendremos un nuevo mundo, un mundo que
expresará la luz, el amor y el cono­cimiento de Dios.

Estos tres Templos de los Misterios (de los cuales
existen ya dos y el tercero aparecerá posteriormente), se relacionan con cada
uno de los tres aspectos divinos, fluyendo a través de ellos la energía de los
tres rayos mayores. En los correspondientes acercamientos de la humanidad al
sendero ascendente, la energía de los cuatro rayos menores de Atributo otorga
el poder para el acercamiento necesario. Mediante el trabajo activo y la orien­tación
de los “custodios que presiden” estos templos, vendrá a la existencia el quinto
reino de la naturaleza. En el Templo del plano mental preside el Buddha, y allí
se consumará Su tarea incon­clusa. En el Templo del plano de la emoción
sensoria y de la aspi­ración amorosa, preside el Cristo, por ser el Templo de
los procesos iniciáticos más difíciles. La razón de esta dificultad y la
importancia de este Templo se deben a que nuestro sistema solar es un sistema
de Amor, de respuesta sensoria al amor de Dios, y donde se desarrolla
esa respuesta por medio de la facultad innata del sentimiento o sensibilidad.
Esto demanda la colaboración de un Hijo de Dios que personificará dos
principios divinos. Poste­riormente vendrá un Avatar, quien no alcanzará la
plena ilumi­nación del Buddha, ni la plena expresión del amor divino del
Cristo, pero poseerá una gran medida de sabiduría y amor, ade­más del “poder de
materializar”, que le permitirá establecer en el plano físico una central
divina de fuerza. Su tarea será, en muchos sentidos, más difícil que la de los
dos Avatares prece­dentes, porque lleva en Sí Mismo no sólo las energías de los
dos principios divinos ya “debidamente arraigados” en nuestro pla­neta por Sus
dos grandes Hermanos, sino que poseerá también en Sí Mismo mucho del tercer
principio divino, hasta ahora no uti­lizado en nuestro planeta. Manifestará la
Voluntad de Dios, y sobre esta voluntad nada sabemos todavía. Su tarea será tan
di­fícil que se está entrenando al Nuevo Grupo de Servidores del Mundo para
ayudarlo. Así, Él introducirá en la tierra un aspecto del principio del primer
rayo.

El advenimiento (2)

Ahora nos extenderemos algo más respecto a los métodos
por los cuales ciertas Existencias cós­micas y Entidades altamente
evolucionadas aparecen entre los hombres para realizar una tarea específica;
podrían ser inadecuada y brevemente resumidos de la manera siguiente:

El método de ejercer influencia.

El método de personificar a algún principio.

El método que se observa en el misterio de  Cristo
(3)

El método de encarnar directamente.

Las palabras limitan grandemente y las frases citadas
apenas insi­núan su verdadero significado. En ello reside la seguridad para el
estudiante, pues su significado real le sería incomprensible y lo desviaría, llevándolo
a una errónea interpretación. Mientras un hombre no sea un iniciado aceptado no
puede comprender el tema. El método más común es el primero. Los métodos de
manifesta­ción empleados quizás los comprenda mejor el estudiante si son interpretados
en términos de fuerza y energía
y si observa que tenues reflejos e
imperceptibles analogías de los mismos procesos pueden hallarse entre los jivas
que reencarnan. Cuando un hombre ha alcanzado cierto grado de desarrollo y
puede prestar servicio al mundo, ocurre a veces que es influenciado por
un gran adepto o -como en el caso de H. P. B.- por un Ser más elevado que un
adepto. Un chela puede ser un centro a través del cual su Maestro puede hacer
fluir Sus energías y fuerzas para ayudar al mundo; durante ciertas crisis
importantes, los hombres han sido influencia­dos por más de uno de los Grandes
Seres. Lo que sucede en los planos inferiores es sólo un reflejo de procesos
superiores, y en este concepto puede hallarse la iluminación. El Hombre es un
centro de fuerza, ya sea para su Ego cuando ha evolucionado sufi­cientemente o
por conducto de éste, para su fuerza grupal; cuando está muy evolucionado puede
ser conscientemente influenciado por un exponente de distinto tipo de fuerza,
que se fusiona con su fuerza grupal o de Rayo, y produce resultados
significativos en su vida terrena.

Si un Alma es muy evolucionada puede elegir, en
determinada encarnación, trabajar principalmente por medio de uno de los cua­tro
principios inferiores; cuando esto sucede, la vida del hombre en la tierra
constituye, en forma significativa, un principio per­sonificado.

Cuando un hombre se ha convertido en discípulo puede,
si quiere, permanecer en el plano astral, seguir trabajando allí y -cuando lo
desee y de acuerdo al reajuste realizado en su karma por su Guru- reencarnar
físicamente de inmediato. En estos dos pensamientos hay una sugerencia sobre el
misterio del Bodhisattva, siempre que el estudiante transfiera el
concepto a los niveles etéri­cos del plano físico cósmico y recuerde que, en
dichos niveles, el adepto trabaja totalmente como parte de un grupo y no como
Enti­dad separada, como lo hace el ego en los tres mundos. Por lo tanto, la
energía que fluye a través de Él puede provenir de:

a.  Un determinado centro que se halla en la plenitud
de su fuerza en el cuerpo del Logos planetario.

b.  Una serie particular de vibraciones dentro de
ese centro, o una parte de su fuerza vibratoria.

c.  La energía de un principio particular, ya sea
uno de Sus propios principios superiores con el cual trata de influenciar en la
tierra y encarnar para ese propósito específico, o la energía de uno de los
principios logoicos planetarios, cuando fluye a través de Él por una espirilla
o corriente de vida particular en el átomo permanente del Logos plane­tario.

Cuando estos tipos de fuerza se centralizan en algún
Adepto y Éste expresa nada más que esa fuerza extraña, el efecto se observa en
el plano físico por la aparición de un avatar. Un avatar es, un
adepto se hace,
aunque frecuentemente la fuerza, la energía, el propósito o
la voluntad de una Entidad cósmica utilizará los vehículos de un adepto a fin
de entrar en contacto con los planos físicos. Este método, por medio del cual
ciertas Existencias cósmicas hacen sen­tir Su poder, puede verse actuando en
todos los planos del plano físico cósmico. (4)

Quizás podría arrojarse alguna luz sobre la tan
difícil cuestión de las almas, adeptos y avatares encarnantes si el estudiante
recuerda que: (5)

1. Un hombre común manifiesta el tercer aspecto de activi­dad inteligente
en la vida de su personalidad y está desarrollando conscientemente el segundo
aspecto o la manifestación egoica, en el plano físico.

2. Un adepto manifiesta plenamente el segundo y tercer aspectos, y
en su propia vida interna está en proceso de desarrollar el primer aspecto o de
esforzarse por llevar la vida monádica a una actividad consciente en el plano
búdico

3. Un avatar manifiesta de acuerdo a su karma particular una de las
dos cosas: (6)

a.  La luz pura de La Mónada, traída al
plano físico por Intermedio del Alma y de la personalidad perfecciona
dos. La línea de fuerza se extiende directamente de los niveles monádico al
físico.

b.  La luz del Logos en uno de sus
aspectos, siendo cons­ciente y directamente transmitida al plano físico por
medio de la Mónada desde el Logos planetario, o tam­bién desde el Logos solar.

Un período muy interesante tendrá lugar cerca del año
1966, y persistirá hasta el fin del siglo; para ese entonces los Grandes Seres
ya se están preparando. Concierne al esfuerzo que realizan cada cien años la
Logia y los Personajes que pertenecen a ella. En cada siglo la Logia hace un
esfuerzo en una línea determinada de fuerza, con el objeto de llevar adelante
los fines de la evolución; el esfuerzo que realizarán en el siglo veinte será
de mayor envergadura que el efec­tuado durante mucho tiempo y abarcará a un
número de Grandes Seres. H. P. B. y un sinnúmero de chelas intervinieron en un
es­fuerzo similar durante el siglo diez y nueve; el que se ha de realizar en un
futuro inmediato involucrará a varios de los Grandes Seres y al Mismo Maestro
de Maestros; ahora podríamos referirnos a tres de los distintos métodos
anteriormente mencionados, que se apli­carán para Su advenimiento.

La transmutación del deseo en aspiración y la trans­formación
del deseo inferior en superior constituirán algunos de los efectos, mientras
que el resultado de la fuerza que afluye producirá grandes reacciones en los
habitantes dévicos de ese plano. Mediante la vibración así iniciada muchos
tendrán oportunidad (que no hu­bieran tenido de otro modo) de recibir la
primera Iniciación. Luego, a fines del ciclo mayor, el Avatar que viene
volverá a emplear las vestiduras y todo lo que ello implica, y tomará un cuerpo
físico, demostrando así en el plano físico la fuerza del Logos al aplicar la
Ley. Cuando Él venga al final de este siglo y haga sentir Su poder, lo hará
como Instructor del Amor y de la Unidad, y Su tónica será regenerar por medio
del amor. Debido a que actuará principalmente en el plano astral, Su trabajo se
manifestará en el plano físico, esta­bleciendo grupos activos en toda ciudad,
grande o pequeña, y en todo país, que trabajarán agresivamente para lograr la
unidad, la colaboración y la fraternidad en todos los sectores de la vida -eco­nómico,
religioso, social y científico. La reacción mencionada se producirá también
debido a la presión que ejercen los niños de hoy, muchos de ellos son
discípulos y algunos iniciados. Han venido para preparar el camino que han de
recorrer sus pies. Cuando llegue el momento (cinco años antes de la fecha de Su
descenso) se los hallará cumpliendo plenamente su servicio y sabiendo cuál es
su trabajo, aunque ignoren lo que el futuro les depara.

También algunos Maestros e iniciados
emplearán el método de encarnación directa por el proceso de:

  1. El
    nacimiento físico.
  2. La
    apropiación de un vehículo o cuerpo adecuado.
  3. La
    creación directa por un acto de voluntad. Esto será muy raro.

El segundo método, o intermedio, será el más
frecuentemente empleado. Seis Maestros, cuyos nombres son completamente desco­nocidos
para el estudiante ocultista corriente, han encarnado físi­camente -uno en la
India, otro en Inglaterra, dos en América del Norte y uno en Europa central,
mientras que otro ha hecho un gran sacrificio y tomado un cuerpo ruso en el
deseo de actuar como centro de paz ese desviado país. Ciertos iniciados de la
tercera Iniciación han tomado cuerpos femeninos -uno en la India, que a su
debido tiempo hará mucho para emancipar a las mujeres de la India, mientras que
otro tiene un trabajo peculiar vinculado al reino animal, e igualmente está
esperando el día de Su aparición.

El Maestro Jesús tomará un vehículo físico y, con
algunos de Sus chelas, llevará a efecto la reespiritualización de la iglesia ca­tólica,
derribando la barrera que separa las iglesias Episcopal y Griega de la Romana.
Si los planes progresan, como es de esperar, esto podrá suceder alrededor del
año 1980.(7) El Maestro Hilarión también vendrá
y se convertirá en un punto focal de energía búdica en el vasto movimiento
espiritista, mientras que otro Maestro está trabajando en el movimiento de la
Ciencia Cristiana  a fin de inducirla a adoptar líneas más sólidas. Es interesante
observar que dichos movimientos han puesto un fuerte énfasis sobre el corazón o
aspecto amor, por lo tanto, podrán res­ponder con más rapidez a la fuerza que
afluirá durante el adve­nimiento, que los demás movimientos considerados muy
avanzados.

La “mente puede matar” el reconocimiento de lo Real,
pues el odio entre hermanos aleja la corriente de la fuerza de amor. Los tres
Maestros, estrechamente vinculados con el movimiento teosó­fico, ya están
haciendo Sus preparativos y actuarán también entre los hombres, reconocidos por
Sus seguidores y por quienes tienen ojos para ver. A esos discípulos que están
sometidos a la necesaria disciplina se les ofrecerá la oportunidad de trabajar
en el plano astral y, si ellos así lo eligen, de encarnar inmediatamente, siempre
que hayan logrado la continuidad de conciencia. El Maestro cono­cido por Dwjal
Kul. tiene proyectado restaurar -por medio de Sus estudiantes- algunos de los
antiguos y ocultas métodos de curar, y también señalar:

  1. el
    lugar que ocupa el cuerpo etérico,
  2. el
    efecto que produce la fuerza pránica,
  3. el
    desarrollo de la visión etérica.


NOTAS DEL EDITOR.

El concepto de Avatar como juego de simulación
aparece excelentemente representado en el sexto capítulo de la octava temporada
de la serie de televisión Stargate SG-1. El Juego más mundano se
puede apreciar en la película protagonizada por Michael Douglas.

1. Tomado del libro Psicología esotérica Tomo
II.

2. Tomado del libro Tratado sobre Fuego Cósmico.

3. El cuerpo de Cristo se encuentra en estado
criogénico en la Sexta Dimensión, cuando él haya terminado de recopilar en sí
mismo los miles de millones de energías-pensamientos, estará pronto para
regresar y recuperar su cuerpo, para pertenecer nuevamente a los mundos
superiores, de donde él salió como un gran voluntario. El protagonista de la
película Avatar, se asemeja más al concepto de voluntario o adepto.

4. Sanat Kumara y Sus tres discípulos fueron
voluntarios del Logos planetario, han aplicado tres de los cuatro métodos.
Tienen forma física pero no han tomado cuerpos físicos densos.  Sanat
Kumara se relaciona con el Alma del planeta en el plano mental y con los tres
reinos de la naturaleza por medio de los tres Budas de Actividad

5. Las reencarnaciones funcionan a nivel de trilogía,
veamos el ejemplo de Jesús

Cuerpo físico………………………………….Jesús

Cuerpo emocional…………………………..Ra

Cuerpo mental…………………………….. Cristo

Cuerpo universal…………………………..Thoth

6. El concepto de Avatar relacionado con los elementos
y las Naciones hace referencia a Ra. Cuando Ra llegó como voluntario al planeta
Tierra, él traía consigo el linaje, la herencia de su planeta y  también
del universo, puesto que el linaje se forma cuando se sale de la quinta dimensión,
legada por las dimensiones superiores. Ra fundó matemáticamente la ciudad de
Lemur porque debía unir energéticamente los dos polos, los 4 elementos y las 4
especies, él fue guiado por los voluntarios y la Jerarquía terrestre. Ra
transmitió en su descendencia el conocimiento de Thoth. Tal es el tema de la
película El Ultimo Maestro Aire.

7. El libro fue dado en 1925, y en 1988 Djwhal Khul
dictó La comunicación cósmica con las mentes terrestres e
Hilarión textos sobre Sicología.

 

Acerca de Emisaria Amor

Exorcista y Terapeuta Esenia
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